Ministerio de Evangelismo y Misiones

Heraldos de la Palabra

Ps. Fernando Alexis Jiménez

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"Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra"
Salmos 2:8

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Aprendiendo a vivir #080308

¿Qué piensa Dios de la falta de perdón?

"¿Bajo qué circunstancias acepta Dios la falta de perdón?". La frase era contundente y venía inmersa en el cúmulo de correos electrónicos que respondo a diario. La nota la escribía una joven mexicana. Odiaba a su hermana porque, decía, le había robado el amor de sus padres. "Siempre la preferían a ella y sentía que me debía algo".

La inquietud de la corresponsal me hizo recordar la historia de Héctor. Un joven constructor de mi ciudad. En todo era exitoso. Tenía una esposa que lo amaba, dos hijitos que eran su mayor ilusión, siempre tenía ofertas de trabajo, lo admiraban sus amigos... pero... no se hablaba con su padre. No le perdonaba que hubiese traicionado a su madre para irse con otra mujer.

El viejo murió bajo el peso del odio de su hijo. Aunque intento reconciliarse con él en varias ocasiones, el muchacho se mostró reacio y aprovechaba la más mínima oportunidad para expresarle su desprecio.

Y allí estaba Héctor, junto a la tumba. Todos se habían ido. A una distancia prudente, lo miraba su mujer. Estaba expectante. Sabía del enorme dolor que albergaba en su alma. Lloró. Lo hizo como un niño. Estaba arrepentido, pero ya era tarde. Vino a perdonar a su progenitor, el día que él murió...

El amor nace del corazón de Dios

El amor nació en el corazón de Dios. Lo expresó al enviar a su Hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados. Se sacrificó por nosotros. Y por tal motivo, no concibe el que haya falta de perdón en nuestro corazón.

Cuando guardamos resentimiento, nos causamos daño y de paso, a quienes nos rodean, tal como lo expresa el autor bíblico: "El odio crea discusiones; el amor perdona todos los errores".(Proverbios 10:12) . Y leemos también que "El Perdón restaura la amistad; el rencor la termina".(Proverbios 17:9. Santa Biblia, la Palabra de Dios para todos).

Al revisar su existencia es probable que descubra el sinnúmero de problemas en los que se ha visto inmerso por culpa de su actitud. Albergar odio no ha hecho otra cosa que agravar las cosas.

En su condición de cristiano, no está bien que obre movido por el rencor. El amado Señor Jesús dijo a sus discípulos y por supuesto a nosotros hoy: "Le estoy dando un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ámense tal como yo les amé. Todo el mundo se va a dar cuenta de que ustedes son mis seguidores si se aman los unos a otros".(Mateo 13:34, 35. Santa Biblia, la Palabra de dios para todos). Es una obra de pensar y actuar que debe identificar a los creyentes en el Hijo de Dios.

Es necesario permanecer vigilantes

Si estamos en Dios, nuestro corazón se guardará de pensamientos y actitudes lesivas, para cada uno y quienes le rodean. Si por el contrario estamos con un pie en la mundanalidad y otro en las cosas de Dios, los frutos son desastrosos.

El Señor Jesús advirtió: "Debido a que habrá mucha maldad, el amor de muchos desaparecerá. Pero el que se mantenga hasta el final, será salvo." (Mateo 24:12, 13. Santa Biblia, la Palabra de Dios para todos).

Sobre esta base, ¿es posible tener ayuda de Dios para perdonar? Por supuesto que sí, cuando le dejamos moverse con poder en el corazón. El apóstol Pablo escribió que "Si tenemos paciencia, nuestro carácter se fortalece y con un carácter así, nuestra esperanza aumenta. Esa esperanza no nos va a fallar porque Dios nos dio el Espíritu Santo, quien ha derramado el amor de Dios en nosotros" (Romanos 5:45, 46).

Es hora de que vaya a presencia del Señor en oración y le pida, de un lado que obre sanidad interior en su vida y, de otro, que le dé la capacidad de perdonar. Sin duda obtendrá victoria en este propósito.

¿Ya hizo la mejor oración de su vida?

La mejor decisión en la vida de todo ser humano comienza con una oración. Consiste en abrir el corazón para recibir al Señor Jesús como el único y suficiente Salvador. Dígale: "Señor Jesús, reconozco que he pecado. También que en la cruz perdonaste todas mis faltas, pasadas y presentes. Acepto tu perdón. Entra en mi corazón y haz de mí la persona que tú quieres que yo sea".

Ahora tengo tres sugerencias. La primera, que busque cada día a Dios en oración. Es fundamental dentro del proceso de crecimiento personal y espiritual que ha iniciado. La segunda, que lea las Escrituras y aprenda allí principios bíblicos que le ayudarán en cada circunstancia de la vida, y la tercera, que comience a congregarse en una iglesia cristiana.

© Fernando Alexis Jiménez
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