Ministerio de Evangelismo y Misiones

Heraldos de la Palabra

Ps. Fernando Alexis Jiménez

 

"Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra"
Salmos 2:8

Estudio Bíblico # 091609

El salto a la fama de dos desconocidos

Ps. Fernando Alexis Jiménez

Abrió los ojos con las primeras luces de la mañana. Los rayos de sol se colaban por entre las hendijas de la ventana y proyectaban un resplandor sobre un costado de la habitación.

"Un nuevo día de calor", pensó mientras se restregaba los ojos con el dorso de la mano. Jerusalén todavía encontraba convulsionada. Habían transcurrido poco tiempo desde la partida del Señor jesús, que algunos narraban como un hecho extraordinario al verle ascender a los cielos mientras que para otros, no constituía más que un relato de ficción.

"No debo tardarme—murmuró mientras buscaba con los pies las sandalias--. Ya deben estar reuniéndose los discípulos". Aquél día marcaría para siempre la vida de Marías.

En otro lugar de la capital, después de una noche sin dormir, José—apodado por sus amigos como Justo--, le agradecía a Dios que hubiese llegado la mañana. "Jamás una noche me pareció tan larga", se dijo.

Se incorporó con rapidez. En la estancia que hacía las veces de cocina, ya se escuchaba el sonido de ollas y el crepitar del fogón de leña.

Su propósito era claro: llegar cuanto antes al lugar de reunión con los discípulos. También para él, ese era uno de los días que rememoraría siempre con alegría, por el hito que representaría para su existencia.

Dios tiene su momento.

Ocurre con frecuencia que deseamos servir. Probablemente usted congrega en una iglesia numerosa y, para ser sinceros, casi nadie sabe que usted existe. Tal vez lo ignoran, no porque se lo hayan propuesto deliberadamente, sino porque el numero de personas es tan grande, que entre servicio y servicio salen y entran decenas de creyentes y usted es uno más en la multitud.

No obstante y aun cuando piense que nadie sabe de su servicio, anhelos e esfuerzo, Dios sí los conoce y en Su tiempo oportuno, le exaltará. La Biblia ofrece una vívida ilustración a través de dos perfectos desconocidos que habían seguido al Señor Jesús a través de su ministerio, pero no fueron incluidos desde un comienzo en la "categoría" de discípulos.

Pese a ello, observaron dos cualidades y a la vez principios de vida que le invito a considerar: fidelidad y perseverancia. 1.- Fidelidad en su servicio a Dios. 2.-Perseverancia en el servicio en la obra.

Y llegó el momento...

Para sorpresa de los dos desconocidos, llegó su momento. Tras la ascensión del Señor Jesús, los discípulos regresaron a Jerusalén. Estaban reunidos todos, más los colaboradores inmediatos. Aquellos que permanecían fieles. En conjunto eran como ciento veinte personas. Y Pedro les advirtió sobre la necesidad de escoger a un fiel creyente que ocupara el lugar que había dejado Judas al traicionar al Hijo de Dios y su posterior suicidio. "Por tanto, es preciso que se una a nosotros un testigo de la resurrección, uno de los que nos acompañaban todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros, desde que Juan bautizaba hasta el día en que Jesús fue llevado de entre nosotros" (Hechos 1: 22, 23, Nueva Versión Internacional).

Por supuesto, algunos pensaron: "Es a mí a quien van a escoger". Probablemente hasta se "inflaron" un poco. Sintieron que el curso de sus vidas cambiaba. Es más, alguno pudo razonar que tenía suficientes méritos ocupar una posición de relevancia. Pero una cosa piensa Dios, y otra muy distinta el hombre.

Todo está en manos de Dios

Por mucho que nos esforcemos, quien concede las bendiciones es Dios. Él sabe cómo hacer las cosas, y las hace en Su tiempo perfecto, y bien. Por mucho que nos esforcemos, sólo Él define qué dar y a quién dárselo, lo que por supuesto, aplica en el plano ministerial.

Y dos desconocidos, que no tenían "cartones" ni siquiera "credenciales", fueron pre-seleccionados. En las Escrituras leemos que "...Así que propusieron a dos: a José, llamado Barsabás, apodado el Justo, y a Matías.24 Y oraron así: «Señor, tú que conoces el corazón de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido para que se haga cargo del servicio apostólico que Judas dejó para irse al lugar que le correspondía.» Luego echaron suertes y la elección recayó en Matías; así que él fue reconocido junto con los once apóstoles" (Hechos 1: 23-26, Nueva Versión Internacional).

Puedo asegurarle que José y Matías, los dos perfectos desconocidos de aquella congregación, "saltaron a la fama" no por esfuerzos propios sino porque Dios lo dispuso, y les dio la oportunidad. Él los llamó y a su tiempo, colocó en el lugar que les correspondía. No olvide que Él no se queda con la honra y honor que le corresponde a alguien.

No se desanime jamás al pensar que su servicio a la obra de Jesucristo es en vano. Por el contrario, además de fidelidad observe perseverancia. Son dos puntales de los que debe asirse, sabiendo que a pesar de los brotes de desánimo e incluso de incomprensión, el Señor Jesucristo está presto a ayudarle. Le fortalecerá. Le mostrará el camino. Le llevará a la victoria.

Siga firme como hasta ahora y piense, que como a estos dos perfectos desconocidos, Dios le exaltará en su tiempo y permitirá servir como usted lo desea en su corazón. Pero aun cuando no sea en la posición que usted anhela, Él le ubicará en donde puede dar mejor rendimiento y alcanzar los más altos niveles de desarrollo.

¿Ya recibió a Jesucristo?

No olvide que el mejor paso que puede dar, es recibir a Jesucristo como Señor y Salvador. Es muy fácil. Dígale: "Señor Jesús, te doy gracias por morir por mi en la cruz para perdonar todos mis pecados. Te pido que entres en mi corazón y hagas de mi la persona que tú quieres que yo sea. Permíteme iniciar desde hoy esa nueva vida. Amén"

Como sin duda hizo esta oración, le invito para que asuma tres principios:

1.- Ore cada día. Orar es hablar con Dios. Desarrollar con Él una amistad de hijos.
2.- Lea los principios maravillosos de la Biblia que le llevarán al crecimiento personal y espiritual.
3.- Comience a reunirse en una igl esia cristiana.

Puedo asegurarle que desde hoy su vida no será igual. Tendrá éxito en Dios.

Si tiene alguna inquietud, por favor, no dude en llamarme o escribir a:

© Fernando Alexis Jiménez – Contacto (0057) 317-4913705
Email:

Sección de Heraldos de la Palabra: Estudios Bíblicos

.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .

|Ir arriba | Regresar |

Auspiciado por Ministerio Evangelístico Cibernético Adorador .com http://www.adorador.com