Ministerio de Evangelismo y Misiones

Heraldos de la Palabra

Ps. Fernando Alexis Jiménez

 

"Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra"
Salmos 2:8

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© Manual "Camino a la Libertad en Cristo"

-  Capítulo 9 -
Jesucristo nos hizo salvos y borró nuestro pasado de pecado

1.- Testimonio de vida:

"Normalmente la sociedad está acostumbrada a tener noticias de que los hombres son los que consumen drogas. Es más, difícilmente cuando usted va por la ciudad o tal vez debajo de un puente, verá a una mujer bajo la condición lamentable que produce la farmacodependencia. Pero en mi caso (Gabriela) fui yo quien terminó cayendo en una espiral sin fondo por cuenta de las drogas.

¿Cuándo comencé? En la secundaria. Y algo irónico: en un colegio de monjas. Eran muy estrictas. Mucho más allá de cuanto usted pueda imaginarlo. Y fumábamos marihuana en las noches. Para paliar el olor que quedaba en los dormitorios, esparcíamos abundante ambientador o quemábamos esas velitas de colores que venden los hindúes. Solamente una vez estuvieron a punto de sorprendernos, pero logramos superar airosas esa situación.

Me casé. Realmente muy joven. Cursaba segundo semestre de Administración de Empresas. Decisiones que una toma sin pensarlo y tuve dos hijos. Durante ese tiempo, salvo una que otra llamada telefónica a mis amigas que compartían la adicción, no tuve otro contacto con la droga.

Realmente la recaída se produjo en la fiesta de despedida de año de la empresa donde laboraba mi hasta ese momentos esposo. Entré al baño de mujeres y había varias de ellas consumiendo, no solo marihuana sino también pasta de base de coca. Y caí en la tentación. Se repitió entonces el infierno. Algo que creía que no podía parar.

Descuidé mi hogar. Incluso el dinero que mi esposo traía a casa, lo destinaba a drogarme. Varias veces llegó en la noche y no había nada que comer. Yo no tenía alimentos, a mis dos niños los embolatada con bebidas gaseosas y yo, encerrada en un cuarto, consumiendo.

La situación llevó a mi pareja a la desesperación. Una noche, presa de la ira, me sacó de la casa. Con ropa y todo. Tuve que dormir en la calle porque no tenía dinero para ir donde mi madre, que residía en otra ciudad. Bueno, ese es un capítulo del que no hablaré ahora, pero quiero decirle que fue muy difícil.

Llegué hasta a pedir dinero para financiar la droga que consumía. Por la condición de mujer, se facilitaba. Pero por supuesto, había quienes hacían propuestas indecentes. Usted comprende.

Quedé sin esposo, sin hijos, sin hogar. Fue una caída. Muy fuerte. De esas que uno no alcanza a dimensionar. De la noche a la mañana me encontré sin nada y con un problema enorme: mis padres no querían que estuviera en casa.

Una amiga de colegio, que aclaro: nunca consumió drogas, me habló de Jesucristo. Y de que solamente Él podía sacarme del pozo sin fondo en el que me encontraba. Dudé que alguien y más Jesús a quien asociaba con mi infancia, pudiera ayudarme. Pero decidí aceptar esa salida. Era la única que me quedaba. Ingresé al programa de rehabilitación, insisto que sin muchas ganas. Y ya ve, he perseverado. Me siento bien. Llevo once meses internada. ¿De mi esposo? No quiso jamás siquiera darme una oportunidad; pero en medio de todo hay algo bueno: puedo ver a mis hijos. Lo hago cada quince días, aunque espero que al salir de aquí pueda verlos cada semana y, ¿por qué no? Hasta tenerlos conmigo siempre."

Gabriela J.

2.- Aprendamos de las drogas: La pasta base de cocaína

Después de la marihuana una de las sustancias más difundidas es la pasta base de cocaína que se extrae de las hojas de coca tras un complejo proceso de maceración. Se mezcla con solventes como parafina, éter y ácido sulfúrico que, a la vista, se puede apreciar son de alta toxicidad para el organismo. Adicional a esto, es muy adictiva.

El consumo se realiza con tabaco o marihuana y los efectos son rápidos e intensos y pueden caracterizarse por al menos cuatro fases:

1.- Etapa de Euforia: Las inhibiciones disminuyen y quien consume, siente placer al tiempo que aumenta su estado de ánimo. Progresivamente experimenta la pérdida del apetito, del sueño y de la fatiga física.

2.- Etapa de Angustia: Como los efectos de la primera etapa duran relativamente poco, el consumidor comienza a sentir angustia irracional, junto con depresión e inseguridad lo que le lleva a un ansia de seguir consumiendo.

3.- Etapa del Consumo Ininterrumpido: Viene como consecuencia del deseo que asiste al adicto a evitar los efectos negativos de la angustia. Esto le lleva a mantener una dosis permanente dentro de sus consumos cotidianos y a veces, a querer más y más.

4.- Etapa de Psicosis y Alucinaciones: Esta etapa se produce como consecuencia del consumo ininterrumpido del consumo de pasta base de cocaína y, fruto de eso, enfrenta alucinaciones, agitación, ideas paranoides e incluso, agresividad.

2.1.- Efectos en el cuerpo

Quien consume esta sustancia ve reflejadas las consecuencias en su cuerpo ya que hace frente a la pérdida de peso, palidez, taquicardia, insomnio, hablar mucho y sin sentido, náuseas, sudor, en algunos casos diarrea, temblor y agitación.

Con el tiempo se observa en el individuo una pérdida de la memoria, dificultades para concentrarse, desinterés por el trabajo y desenvolvimiento social en general. A largo plazo es posible también que sienta necesidad de consumir más y más pasta de base de cocaína. Recuerde que al fin y al cabo, esta sustancia es cocaína no tratada y varía de acuerdo con las 250 especies de coca que hay en países latinoamericanos.

2.2.- Características del consumo

La pasta de base de cocaína es un polvo blanquecino o amarillento dependiendo del químico con el que se mezcle y se consume, como dijimos, mediante cigarrillos o bien utilizando pipas o antenas de televisión ahuecadas.

El consumo trae consigo consecuencias graves para la salud, las cuales se aceleran dependiendo de la cantidad que se consuma diariamente o con regularidad. Igualmente se debe tener en cuenta las impurezas que se le adicionen.

3.- Libres por el poder de Jesucristo: Dios ama al mundo y te ama a ti

Cuenta una historia de la colonización en Colombia, que un hacendado iba a dar muerte a un esclavo porque involuntariamente derramó un fondo con sopa que iban a distribuir entre los comensales invitados a una fiesta.

Tal vez para llamar la atención acerca de su condición dictatorial, mandó preparar todo para acabar con la vida del hombre. De pronto uno de los invitados se levantó y ofreció comprar a aquel desafortunado. El propietario lo miró extrañado pero el comensal repitió la oferta. Finalmente terminaron negociando la vida de aquél infeliz.

"¿Por qué lo hace?", le preguntó el esclavo. "Porque amo la vida y te amo a ti", le respondió su nuevo dueño, quien en adelante le dio condiciones de libertad en su propiedad, en la sabana de Santafé de Bogotá.

Este incidente de la vida real ilustra lo que Dios hace por nosotros. Él ama el mundo y te ama a ti y a mí. No importa cuánto malo hayamos hecho. Somos sus hijos y quiere que aceptemos la libertad que nos dio a través del sacrificio de su Hijo Jesús en la cruz.

Un versículo que ilustra su amor, lo encontramos en el Evangelio de Juan: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en ‚Él cree no se pierda, sino tenga vida eterna." (Juan 3:16)

1.- Somos amados

Dios nos ama. Él más que nadie conoce nuestros errores, pero su amor es tan grande, que está dispuesto a perdonarnos. Nos ofrece una nueva oportunidad. Y depende de ti si la desprecias. Tu pasado no importa si te sometes a Él, Dios, el Padre celestial. Hoy es el día para comenzar de nuevo.

2.- Somos perdonados

Cuando hablamos de que Dios nos perdonó en la cruz, al morir su Hijo Jesús, quiere decir que todo lo malo quedó en el pasado. Todo ahora es hecho nuevo. Delante suyo hay un capítulo en blanco de un libro que apenas comienza a escribirse.

3.- Somos salvos

Ser salvo, en el contexto de este versículo así como en el resto de la Biblia, significa que Dios nos rescata de morir. Irremisiblemente estábamos condenados a la oscuridad eterna, como consecuencia del pecado que rodeaba nuestra existencia. Usted es salvo. Téngalo presente siempre. Así Satanás quiera recordarle su pasado de pecado y le siembre ideas de muerte, recuérdeselo con autoridad: "Soy salvo por la obra de Jesucristo". Un versículo que nos ayuda a entender esta condición se encuentra en Efesios 2:8.

4.- Nuestro Salvador es Jesucristo

La Biblia enseña en Romanos 1:16 respecto a la obra de Jesús en su condición de Salvador de la humanidad. Sólo en Jesús encontramos las Buenas Nuevas que traen Salvación, poder.

Cuando vamos a las Escrituras, nos encontramos con textos que no podemos desconocer y que es importante que leamos con detenimiento. Entre ellos cabe mencionar a Isaías 7:14; Miqueas 5:2; Lucas 2:4; Oseas 11:1; Juan 5:31-39; 1 Corintios 15:34.

Tenga presente que Jesucristo fue ofrecido a cambio de sus pecados y los míos. Él nos trajo el perdón divino que por nuestros méritos no hubiéramos alcanzado (Gálatas 3:24-26; Hebreos 10:1; 9:12).

Usted fue llamado a ser libre por el poder de Cristo Jesús y, además, a tener vida eterna. Hoy es el día para que de pasos firmes hacia ese plan de Dios para su existencia. No olvide que su pasado quedó en el pasado. Gracias al Señor, ahora todo es nuevo.

 ©  Fernando Alexis Jiménez.

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