|
Ministerio de Evangelismo y Misiones Heraldos de la Palabra Ps. Fernando Alexis Jiménez |
"Pídeme, y te daré por herencia las naciones, |
©Copyright 2004-2008 Por Fernando Alexis Jiménez. Todos los derechos reservados.
Permiso concedido solo para uso interno de su Iglesia, Ministerio o personal
____
Oración y Milagros #020106.
Y Jesús hizo el milagro, en contra de todos...
Fue a Jesús. Lo hizo porque muy en lo íntimo, tenía la convicción de que aquél sería su día. Por siempre dejaría atrás el mundo de las sombras. Podría ver aquello que contaban los demás. Miraría el sol y no dejaría de apreciar las calles polvorientas de la ciudad, de la que todos vivían orgullosos.
Y Jesús lo sanó. Untó lodo en sus ojos, un método que él no esperaba por supuesto, y pudo ver. ¡Sin duda el mundo que le rodeaba era hermoso! Mucho más que lo que le relataron en infinidad de ocasiones.
Y a su emoción, se sumó la recriminación de los religiosos. ¡A él no le importaba si lo habían sanado en sábado! ¡Le importaba, realmente, que era sano de sus ojos!
"El día en que Jesús hizo el lodo y devolvió la vista al ciego era sábado. Por eso llevaron ante los fariseos al que había sido ciego, y ellos le preguntaron cómo era que ya podía ver. Y él les contestó: --Me puso lodo en los ojos, me lavé, y ahora veo. Algunos fariseos dijeron:--El que hizo esto no puede ser de Dios, porque no respeta el sábado. Él contestó:--Yo digo que es un profeta" (Juan 9:13-17. Versión Popular).
Una vida religiosa, sin milagros
Los religiosos de la época estaban interesados en el sábado antes que en la sanidad del ciego. Para ellos, los preceptos eran más importantes que resolver una situación física que tenía disminuido a aquél hombre. Aún así, hablaban de amor al prójimo. ¡Por esa razón en sus vidas no ocurrían milagros!
Antes que seguir pensando que Dios debe obrar de tal o cual manera, más como lo concebimos nosotros que como en verdad debe ocurrir, es necesario que depositemos toda nuestra confianza—plenamente en el Señor---y le pidamos que Él manifieste su poder como quiera y en el tiempo que Él considere propicio.
La fe es el centro de aquél proceso. Fe es creer, por encima de lo que opinan los demás. Lo hizo Jesús. Obró aun cuando los religiosos de la época no estaban de acuerdo.
Tenemos la firme convicción que si usted clama delante de Dios, los milagros ocurrirán. El problema que enfrenta ahora será resuelto. Nada será imposible. No habrá límites.
Si desea que le ayudemos a interceder en oración, no dude en escribirnos ahora mismo...
© Fernando Alexis Jiménez.
|Ir arriba | Regresar
|
Auspiciado por Ministerio Evangelístico Cibernético
Adorador.com
http://www.adorador.com