Ministerio de Evangelismo y Misiones

Heraldos de la Palabra

Ps. Fernando Alexis Jiménez

 

"Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
y como posesión tuya los confines de la tierra"
Salmos 2:8

 Regresar                                                                                                                                             

©Copyright 2004-2008 Por Fernando Alexis Jiménez. Todos los derechos reservados.
               Permiso concedido solo para uso interno de su Iglesia, Ministerio o personal          ____

Oración y Milagros #040308

Dios salva vidas a pesar de lo imposible

Las risas de los niños jugando a la pelota se escuchaban claras. Los chicos estaban en el segundo piso de la casa. Un momento divertido, sin duda.

Helena siguió conversando con su prima, despreocupada. La tarde era agradable. La brisa del verano bañaba la ciudad y resultaba atractiva la invitación a caminar o simplemente sentarse en el antejardín para ver morir el día.

El diálogo de las mujeres fue interrumpido por el grito y a continuación, el llanto de un niño. No pasaron muchos segundos sin que identificaran de quién se trataba: de Jorge, de apenas doce años. Un menor entre tímido y travieso.

Salieron a la casa y comprobaron horrorizadas que el pequeño estaba incrustado en la reja de seguridad de la entrada. Una varilla de hierro entraba por la caja torácica, en el costado izquierdo, y le salía por la clavícula. Aterrador. Muy cruel. Helena quiso despertar de la pesadilla pero se encontró con el hecho de que era real.

Los bomberos cortaron la barra y se llevaron al muchacho al hospital para ser atendido en el servicio de urgencias. Fueron momentos de angustia. Incluso el médico que hizo el chequeo inicial temía que el trozo de metal hubiera interesado órganos vitales e incluso, que estuviera muy cerca del corazón.

A partir de ese momento vino un prologando período de oración. Helena se encerró en la capilla de la institución clínica a clamar. Su prima la acompañó. No cesaban de pedir. Tocaban a las puertas del trono celestial. Confiaban que Dios podía hacer un milagro.

Jorge Vernaza Molina está vivo. A pesar de que el pronóstico inicial era desalentador, el Señor se manifestó con poder. Jesucristo hizo milagros como en el primer siglo. Él sigue siendo el mismo. No ha cambiado. Si creemos en Su poder, se libera a favor nuestro. Nada puede impedir que hechos por encima y más allá de la lógica, ocurran. No tienen explicación humana. Esa es la forma como obra el Dios en el que hemos creído.

La fe libera poder

Cuando creemos en el poder ilimitado de nuestro amado Creador, ocurre lo que humanamente resulta imposible. Una conclusión sencilla a la que llegamos es que la fe libera poder. ¿De quién? De Dios. Él honra la fe, dice la Biblia.

Es apenas natural que alrededor nuestro y ante situaciones complejas, muchos digan: "No insistas. Lo que estás pidiendo es literalmente imposible. Nada ocurrirá". En circunstancias así, lo más apropiado es desestimar tales voces, que son alimentadas por la incredulidad, y poner nuestra mirada en Dios. Él es quien obra los milagros.

El apóstol Pablo al referirse a la fe que obra milagros, recordó la vida de Abraham. El Padre celestial le había prometido descendencia, y aun cuando era anciano y su esposa no podía concebir por su avanzada edad, siguió creyendo. En la carta que dirige a los creyentes de Roma leemos: "Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios… por lo cual también su fe le fue contada por justicia." (Romanos 4:19, 20, 22)

La duda es un gran obstáculo para que se produzcan hechos prodigiosos de parte de nuestro creador. Por esa razón es la primera limitante que debemos derribar. Si sentimos que resulta imposible, debemos clamar a Dios para que nos ayude a creer.

Recuerde siempre que nuestra fe crece. Es dinámica. Y cuando crecemos, esa misma fe que para muchos resulta imposible, se convierte en testimonio para los demás como anota el apóstol Pablo: "Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo." (Romanos 1:8)

Es probable que usted enfrente una situación difícil, tal vez afronta una enfermedad o se trata de alguien cercano. Considera que no hay solución. Que es literalmente imposible que algo especial ocurra. Quiero decirle que algo especial puede tener ocurrencia en su vida. Basta que lleve esa necesidad delante de Dios. Clame. No desmaye. No mire las circunstancias, tenga la mirada fija en Quien todo lo puede. Él hará lo que para usted es no solo imposible sino inconcebible.

Mi recomendación es que no desmaye. Puede que todas las puertas se hayan cerrado y considere que no hay esperanza. ¡Pues sí la hay! Está en nuestro amantísimo Padre celestial. Busque Su rostro en oración…. ¡Los milagros ocurrirán!

© Fernando Alexis Jiménez.

|Ir arriba | Regresar |

Auspiciado por Ministerio Evangelístico Cibernético Adorador.com http://www.adorador.com